Dicen algunas lenguas sin pelos que lo siguiente que os muestro fue obra de un tertuliano, médico él, de los que se reunían en torno a Perico Muñóz Seca que con bigote a lo duque de Borgoña,
capa española y semblante abierto y expansivo, llegaba al café Molinero a las tres en punto de la tarde .
En un examen de historia oral el profesor pregunta al alumno Don Lucas Prada y Regato….
¿Don Lucas Prada y Regato?
Se aproxima un mozalbete…
A ver, lección diecisiete
Viriato. ¿Quien fue Viriato?
Viriato… Viriato fue……….
Fue un monarca anglosajón
hijo del gran Cicerón
y de la bella Friné.
A la muerte de Tiberio
en el sitio de Crimea
Viriato entró en Zalamea
y se encargó del imperio.
Contrajo allí matrimonio
con la princesa lombarda
Mesalina, hija bastarda
de Indivil y de Mandonio,
y nombrando mariscal
de su ejército a Selim,
venció al general Prim
en los campos del Transvaal.
Viriato pagó al califa
tan señalado servicio
dándole un trono fenicio
que le tocó en una rifa.
Y obsequió luego a Boabdil
en los campos de Montiel
con una casa cuartel
para la guardia civil.
En esto la Pompadour
que se encontraba en Armenia
enferma de neurastenia
llamó a Tolosa Latour
y aunque el doctor hizo alarde
de ser hombre diligente,
cuando pulsó a la paciente
era demasiado tarde.
Su muerte afligió a Viriato
y le hizo vestirse de luto
y hasta crear un tributo
que se llamó “inquilinato”.
Y, harto de tanta viudez,
dijo a la esposa de Eurico:
te llevaré a Puerto Rico
en un cascarón de nuez;
más, renunciando a la vida,
fué en un camión de Garruste
al monasterio de Yuste
donde falleció enseguida.
Esto hizo que Carlos V
con Palfox y Alcibiades
penetrara en Tiberiades
persiguiendo a Chindasvinto
y el monarca visigodo
fue vencido en Alcuneza
donde perdió la cabeza
que es como perderlo todo.
Mientras tanto en Palestina,
contáronle algo a Viriato
de su esposa y Mauregato,
y repudió a Mesalina;
y en poco menos de un mes,
firmó en Londres una alianza
con el Duque de Braganza
y un primo de Cabasés.
Puso cerco a Port-Artour,
descubrió la Patagonia
y se casó en Macedonia
con Madame la Pompadour.
Lord Wellington que veía
estas cosas con enojo,
quiso cruzar el mar Rojo
y apoderarse de Hungría,
para cuya expedición
contaba con Pola Vieja,
con Juana la Beltraneja
y con Cristóbal Colón;
pero Abderramán
que debía el califato
a un sobrino de Viriato,
apostó junto a Milán
una escuadra poderosa
al mando de Caracalla
y les venció en la batalla
de las Navas de Tolosa…
Ustedes, al ver el modo
de expresarse el colegial,
supondrán que salió mal,
pues se equivocan del todo…
Al terminar su labor
dijo el presidente a Prada:
No está usted conforme en nada
con ningún historiador;
pero como a mi entender,
de todo cuanto le oí,
si no ha sucedido así,
pudo muy bien suceder,
mientras de un modo patente
se demuestre, hay que guardarse
conque puede retirarse …

¡Qué erudito, Lucas Prada!
¡Cuánto saber en su mente!
¡Vaya tipo inteligente
al que no se escapa nada!
Ante prodigio tan grande
sólo cabe estar pendiente
y escuchar humildemente
cuando su verbo se expande.
¡Qué ejemplo a generaciones
venideras de españoles!
¡Lumbrera como cien soles!
¡Gloria y prez de las naciones!
¿Quién dijo que la cultura
en nuestra España no prende?
El alma toda se enciende
con sabio de tanta altura.
¡Ah Viriato! noble padre,
Gracias a Luquitas Prada
tu vida ya es aclarada
y no hay perro que te ladre.
Hay pues una alternativa
que votar en los comicios
¡Abajo los sacrificios!
¡Viva la cultura viva!
Ya es un clamor emergente
que se extiende por doquier
y que aun más se ha de extender:
¡Lucas Prada presidente!