Avances dódicos universitarios

El dodósofo

Últimamente, la universidad española no hace más que recibir críticas. Sin embargo, tiene sorpresas inesperadas para los dodósofos. El otro día estaba en el bar de la facultad, entre dos profesores borrachos, uno de ellos de metafísica aplicada a la traducción y otro de estadística  de la administración pública, cuando llegó un antiguo conocido biólogo. Aproveché antes de que le trajeran las tres cervezas que pidió –a la vez y para él solo– para inquirirle sobre sus investigaciones. Tenía que darme prisa ya que mi amigo biólogo tenía solo unos minutos antes de su clase. Por otro lado, los dos profesores nos dejaron en paz y se fueron tambaleando a las suyas. Mi amigo comenzó a hablar tras mi pregunta, y lo que me dijo es digno de relatarlo aquí:

 

“Mis últimas investigaciones se centran en el pájaro dodo”, al oír este nombre, mis orejas se aguzaron. “Mi equipo y yo estamos haciendo unos descubrimientos asombrosos. Sabrás que el dodo es un pájaro extinto desde el S. XVII a causa de los humanos. Su hábitat era las islas Mauricio, y siempre se le ha relacionado con el Solitario de la isla Rodríguez y el Ibis de la isla Reunión. Bueno, pues nuestro equipo ha encontrado otros parientes del dodo. Y aquí, en la península.” “¿Hicisteis los descubrimientos antes o después del bar?” le pregunté. “Qué cosas dices… Tú y tus bromas.” “Vale, vale. Sigue.” le espeté.  “Como te decía, el primero que descubrimos fue el dodícalo lagartijero aquí en la península. No podíamos creerlo. Un auténtico dodícalo con su lagartija saliendo por el pico… Lo encontramos en un bar de Madrid del barrio de las Letras. Estaba en una barra rumiando su desesperación tras las últimas prohibiciones. A este descubrimiento siguieron otros. Primero, el dodenco o dodingo. Este estaba en otro garito, pero de La Latina, y cantaba jondamente mientras su chica pasaba la gorra a los turistas que bebían olorosos con horror. Luego vino el dondüino. Este habitaba el sótano de una discoteca de Atocha y dormía de día detrás de las barras, para salir de noche y confundirse con el público. Luego apareció un verdadero doditre leonado. Vivía en una sex-shop de Chueca. De día posaba con algunos artilugios puestos como si fuera un maniquí a cambio de algo de comida que le pasaba el dueño. Lo tenía en régimen de esclavitud… Lo salvamos nosotros. Pero lo más asombroso fue el halllazgo del dóndor. Quizá vino escondido en el baúl de algún inmigrante andino, porque hablaba con un acento de allí. Lo pillamos en el metro, cantando un bolero y tocando la flauta. Andida, claro. Aparentemente, antes de venir aquí tuvo mucho éxito en su país con una canción titulada “El dóndor pasa”. “

Mi amigo se calló y se engulló las tres cervezas en treinta segundos. Yo no daba crédito. ¡Por fin un avance científico partía de la universidad española! Mientras mi amigo biólogo se dirigía tambaleante a su aula, yo, para celebrarlo, pedí otras tres.

José Pazó Espinosa


revista el dodo, ensayosEl rincón del dodósofo.

José Pazó Espinosa

 

1. Principios de dodosofía

La dodosofía es la búsqueda de las causas dódicas de la existencia. Es la ciencia del dodo, en el sentido de la esencia plumífera e isleña y de la existencia extinta. El conjunto de estos principios forma el conocimiento dódico, un saber secreto transmitido entre los dodos hasta su aparente extinción. Tras su desaparición, las enseñanzas dódicas fueron recogidas por un grupo de humanos que forman una sociedad secreta con sede en Madrid. No daremos, por discreción, más datos sobre dicha sociedad, pero para un iniciado en los principios y ritos dódicos sus miembros son fácilmente reconocibles. Algunos dicen que existen dodos no extintos entre sus integrantes, y que viven camuflados como humanos. Otros afirman que el dodo sigue vivo solo de forma metafórica en el corazón de algunos de estos humanos. Los practicantes de la dodosofía reciben el nombre de dodósofos.

2.  Características de dodósofos y dodósofas

Los dodósofos son seres sin pico aparente. Según algunos, se lo han quitado para no ser reconocidos como pájaros dodo. Según otros, el no tener pico es condición natural al ser humanos dódicos, pero no auténticos dodos. Lo que parece claro, sea como sea, es que al llegar a sus casas y en sus reuniones los dodósofos se ponen el pico. Largo y de color marrón el de los machos, más corto y curvo, naranja con una mancha roja en la parte inferior,  el de las hembras. En sus reuniones levantan y bajan los picos y los usan como arma dialéctica. En sus ritos de apareamiento, se los frotan como antesala a la unión dódica. Son mecanismos de poder pero también de placer y armonía.

Los dodósofos y dodósofas tienen algunas peculiaridades:

1.  Rechazan la seriedad, la crispación  y el sentimiento trágico de la vida. En 1935 apareció un opúsculo titulado El sentimiento dódico de la vida que, tristemente, no tuvo la repercusión que hubiera debido, y que quizá habría evitado algunos males posteriores.

2.  Favorecen la comunicación en persona dódica: reniegan de medios modernos de comunicación. Al twit-twit y al fbook-fbook prefieren el do-do. Están, sin embargo, a favor de la palabra y el canto frente al silencio. Creen también en la comunicación mental dódica. En consecuencia, no tienen página web ni entrada en Facebook .NUESTRO FACE POR LA FACE

Todos los dodósofos son dodos, pero no todos los dodos son dodósofos. Este es un tema muy controvertido que ha arrastrado mucha tinta. Parece que aunque la potencialidad está ahí, no todos los dodos tiene acceso al desarrollo dodosofal. En la actualidad, alguna universidad está preparando un master en dodosofía para permitir el desarrollo de este potencial. Quedan dudas en cuanto a los mecanismos de acceso de dicho master, las asignaturas que se impartirán y el título que se dará. Informaremos a los lectores.

 

3.  Textos dódicos comentados:

La bibliografía dódica está compuesta de varios miles de títulos. Adelantamos algunos de interés histórico y actual aquí:

 

1878: Las flores del dodo. Libro poético que repasa la bajada al lujo, la calma y la voluptuosidad de un dodo de finales del siglo XIX.

1906: Psicopatología de la vida dododiana. Explicación del subconsciente dodil. Queda, sin embargo, vivo el debate de si los dodos tienen subconsciente. Más ahora, con la popularización del gin-tonic de alta gama.

1919: El cementerio dódico. Exquisita descripción poética de una epifanía dódica junto al mar.

1926: El dodismo y la intriga. Entrega de la vida ibérica de uno de los aventureros dódicos por excelencia, Dodestre Paradox.

1930: Doderías. Pequeñas verdades dódicas en las que el humor se mezcla con la escatología.

1936: El sentimiento dódico de la vida. Decálogo del buen dodo. Lo que todos deberían saber.

1939: El tractatus dodicus filosoficus. Obra cumbre en el pensamiento dodil. Aparentemente valora el silencio, pero solo cuando lo que se oye alrededor son necedades o faltas de educación.

1956: El dodo entre el centeno. Exito adolescente a través de los años. El dodo que lo escribió permanece en el anonimato. Si encuentran una fotografíá suya, mándenosla, por favor.

1973: Informe Hite sobre el dodo. Hito en la descripción de la vida íntima de dodos y dodas. Ampliamente negada por los dodos que afirman que la escritora redactó su obra sin entrevistar a un solo dodo. (Algunos dicen que el libro es una venganza de la autora por una relación sentimental con un dodo que no llegó a buen puerto).

2009: Cómo ser un dodo o una doda feliz. Primer libro de autoayuda para dodos. Un éxito prescindible. Los dodos son siempre felices, pase lo que pase.

2011: Diez consejos dódicos para salir de la crisis. Último libro llegado a nuestra redacción. Lo que no sabemos es qué cinturón se van a apretar los dodos y dodas si no usan pantalones (ni faldas). Cosas de actualidad.

 

José Pazó Espinosa

José Pazó es profesor asociado a tiempo parcial de la U. Autónoma de Madrid (área de Lengua Española). También es profesor de la New York University en Madrid y de la Fundación Ortega y Gasset. Su primera área de especialización es la morfología, aunque su interés general cubre también el español como segunda lengua y la adquisición de la morfología y el léxico.En la UAM enseña cursos de lengua (Lengua I, Lengua II y Lengua IV (morfología y sintaxis), tanto a estudiantes de Filología Española como de Traducción e Interpretación u otras filologías. En la Universidad de Nueva York en Madrid enseña cursos de léxico y morfología a estudiantes de posgrado norteamericanos, a los que dirige tesis en dichos campos.

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Otros ensayos dodos:

El humorismo es un género de vida. Por  Guillermina Royo-Villanova, alias Clorata de Potasa. Publicado en Línea de Sombra.

Página oficial de Línea de Sombra